08 diciembre 2010

gainsbourg (vida de un héroe)

GAINSBOURG (VIE HÉROÏQUE)
Joann Sfar
(2010)

Con Eric Elmosnino, Lucy Gordon, Laetitia Casta y Doug Jones

Guión de Joann Sfar

Sfar, un guionista y dibujante de comic, ha debutado en el cine con esta biografía fantástica de Serge Gainsbourg que, de forma similar a "La Môme" de Olivier Dahan, repasa el trabajo y la vida de Gainsbourg salpicándola de elementos abstractos y oníricos.

La película arranca en la infancia de Gainsbourg, donde ya demuestra su talento y su desparpajo, hasta llegar a su decadencia, pasando por sus años de dibujante y sus días de éxito.

Por la vida de Gainsbourg aparecen Boris Vian, Juliette Gréco, France Gall, Brigitte Bardot, Jane Birkin... todos ellos muy bien interpretados por un reparto sin caras muy conocidas. Y gracias a personajes como el Maw (una marioneta animada que representa la segunda personalidad de Gainsbourg) el espectador conoce y entiende los impulsos y la personalidad más oculta del protagonista.


Aunque tal vez la película resulte demasiado larga, es una obra excelente que hace muy bien en apartarse del formato clásico de biopic y convierte la historia en una especie de cuento, plasmando la turbulenta mentalidad del protagonista de forma muy realista. A pesar de ello, la película también puede servir como un válido documento histórico de lo que fue la vida y el proceso creativo de uno de los compositores más recordados de Francia. Impagable la escena de la composición de "Je t'aime... moi non plus" con una Bardot muy bien interpretada por la modelo Laetitia Casta...

07 diciembre 2010

conocerás al hombre de tus sueños

YOU WILL MEET A TALL DARK STRANGER
Woody Allen

(2010)

Con Naomi Watts, Gemma Jones, Josh Brolin y Anthony Hopkins

Guión de Woody Allen

La cita anual de este año con Woody Allen nos trae de nuevo una historia que sigue momentáneamente la vida de unos personajes que se encuentran estancados en matrimonios fallidos y situaciones personales fracasadas, y a los que se les presenta una posibilidad de cambio ante la que deberán tomar una decisión.

Pero esta vez Woody Allen no ha hecho una comedia. No es una película de diálogos chispeantes y situaciones hilarantes. A diferencia de su anterior film, aquí Woody Allen ha hecho una de sus películas más pesimistas. En esta historia ninguno de los personajes es feliz, y en ningún momento llegan a serlo. Y aunque sin duda pasará a la historia como una de sus películas "menores", tiene algunos puntos positivos.

El primero es la idea de someter a cada uno de los personajes a un mismo dilema: qué y cómo aprovechar de una situación actual negativa para forzar un cambio. Unos, como el personaje de Gemma Jones (excelente interpretación) se agarrarán ciegamente a los dictados de una vidente que le dibujará el futuro que ella quiere ver (de ahí el título de la película). Otros, como su ex-marido (un desaprovechado Anthony Hopkins) se tirarán de cabeza al primer cambio radical que ellos creen necesitar, o bien andarán con mucha cautela antes de decidirse por tentar a la suerte y lanzarse (tanto sentimental como profesionalmente), como hace personaje de Brolin.

De esta forma, todos los personajes -incluso los más secundarios- intentan moverse hacia delante, y lo hacen de maneras muy distintas, excepto la pobre Naomi Watts, que nunca llega a subir el tentador escalón que se le ha puesto a ella delante, y que únicamente sufre las consecuencias de los movimientos de los demás.


Al terminar la película, ésta te deja una sensación un tanto negativa. ¿Dónde está el final? Parece como si Woody Allen hubiera dejado esta película sin terminar. Claramente, no tiene un final. La historia deja a todos los personajes con su historia y sus problemas no resueltos. Reflexionando un poco, tal vez se pueda llegar a la conclusión de que la intención de Woody Allen ha sido la de retratar a todos sus personajes tal y como estarían si una vidente les dijera "conocerás al hombre de tus sueños" (metáfora de que tu vida va a cambiar y va a ser todo lo buena que no es ahora), pero poniendo de manifiesto que -aunque pueda ser verdad que eso ocurra- la vida real es tan caótica e impredecible que por mucho que se alineen los planetas y las estrellas, el final de esa historia tan "ideal" nunca está escrito.

21 febrero 2010

muerte en venecia

MORTE A VENEZIA
Luchino Visconti
(1971)

Con Dirk Bogarde, Björn Andrésen y Silvana Magnano

Guión de Luchino Visconti, sobre la novela de Thomas Mann.

El creador de "El gatopardo" llevó a la pantalla esta famosa novela de Thomas Mann, creando la película que muchos consideran como el homenaje más perfecto a la apreciación de la belleza en contraposición a la vejez y la muerte.

Cuenta la historia de Gustav von Aschenbach, un compositor alemán que en los momentos más delicados de su carrera y de su salud viaja a Venecia para descansar. Allí encontrará en la contemplación platónica de Tadzio, un adolescente polaco, una carga de belleza inalcanzable y metafórica que sacudirá sus sentidos y su entendimiento sobre los valores de su propio arte y de su vida.

Después de ver esta película a uno le entran unas ganas irrefrenables de leer la novela. No porque me parezca una obra maestra, ni porque me haya quedado con ganas de conocer más detalles de su argumento, sino porque esta película de Visconti te deja con el convencimiento absoluto de que debe existir mucha más carga filosófica, metafórica y sentimental en las páginas del libro. A pesar de las escenas bellísimas y de la excelente interpretación y cinematografía que tiene esta película, he echado muchísimo en falta más contenido en prosa. En muchos momentos, la música o el silencio son los únicos instrumentos que acompañan a unas escenas que deberían estar cargadísimas de reflexiones, y que sin embargo carecen de una voz narrativa que, tal vez, habría evitado esa sensación de que te estás perdiendo el diálogo interior (que debe ser tremendo) de su personaje.

De esta forma, es en los pocos momentos en que los personajes entablan diálogos cuando uno se da cuenta de lo fascinante que debe ser el tormento interior de un personaje que se enfrenta a aquello que sus colegas le reprochaban: sentirse en deuda con sus sentidos. La contemplación de Tadzio le hace comprender aquello que siempre había rechazado: la intangibilidad de la belleza artística y los estímulos de nuestros sentidos. En una Venecia que intenta ocultar la plaga de la peste, ve con horror e impotencia (una impotencia autoinfligida ante la incapacidad de interactuar con la belleza que contempla) cómo el valor más puro y hermoso de la existencia (la juventud, la inocencia y la belleza) está constantemente amenazada por el entorno y la muerte.

Descendiendo por una espiral a los infiernos de su propio conocimiento, Gustav entiende sin poder rebelarse que ha llegado tarde para reconocer que sí, que era cierto... que el ser humano está en deuda con sus sentidos ante la contemplación de la belleza, y que a pesar de ello ésta debe permanecer intacta y sin nuestra inferencia para poder conservarse como tal.

Y como ésta, se podrían escribir decenas y decenas de páginas llenas de interpretaciones, de citas de filósofos, de reflexiones sobre el arte, la belleza, la sexualidad, la vida y la muerte. Es por eso por lo que voy a correr a leer la novela. De momento, me quedaré con la frase más hermosa y trascendente de esta película: la reflexión ante el reloj de arena, que con su casi imperceptible descenso de la arena al principio y su rápido vaciado al final, simboliza nuestra capacidad, muchas veces, de darnos cuenta del tiempo y la vida cuando ya pasaron. Gustav se da cuenta de ello cuando ya es tarde para vivir.